La piel en Navidad

Descubre cómo cuidar la piel en Navidad. Luz, firmeza y suavidad en tu piel.

Strobing

Todo empieza con las cenas de empresa y con amigos, sigue con los atracones de Nochebuena y Navidad (también de San Esteban en según qué zonas de España) y no termina, especialmente si en la casa hay niños, hasta Reyes. El caso es que, durante este largo paréntesis, nos sometemos a un régimen de vida excepcional que, entre otras cosas, afecta negativamente a la piel.

Desequilibrios

El cambio más obvio es la alteración radical de los hábitos alimentarios, y es que incluso los más escrupulosos lo tienen difícil en esas fechas donde prima el exceso. No hablamos sólo de cantidad de comida, sino también del tipo de alimentos: en ningún otro momento del año tomamos tantas grasas y azúcar ni consumimos, a fuerza de festejar y brindar, tanto alcohol. Y, por si ese maltrato fuera poco, las celebraciones son casi todas nocturnas, por lo que estamos obligados a trasnochar.

Así, la combinación de excesos en la comida y la bebida y la falta de sueño tiene un efecto inmediato muy perjudicial: acelera el envejecimiento de la piel al contribuir a acelerar la degradación del colágeno y el ácido hialurónico.

Si a esos factores sumamos los cambios bruscos de temperatura (calor en los interiores, frío en la calle), entenderemos la importancia que tiene regalar a nuestra piel unos cuidados especiales, adecuados para combatir los excesos.

Mejor prevenir que curar

En la medida de lo posible, hay que ser precavidos.

  • Protégete del frío. Prestando especial atención a las orejas, los labios y las manos. La piel de esas tres partes de nuestro cuerpo es más delicada de lo que parece, por eso cuídalas con cremas apropiadas y aíslalas del aire con gorros, bufandas y guantes.
  • Come con mesura. Conociendo como conocemos los efectos de una dieta hipercalórica (especialmente perjudicial para quienes tienen pieles grasas o acneicas), es importante limitar los estragos recortando el consumo de según qué productos o compensándola en las comidas no señaladas con frutas y verduras.
  • Mucho cuidado con el alcohol y el tabaco, enemigos declarados de la piel.

Consejos para minimizar los estragos

Somos conscientes de que, en este caso, prevenir no es fácil. Por eso, completaremos nuestra lista de consejos con algunas recomendaciones más llevaderas para minimizar los estragos.

  • Limpia la piel del rostro a conciencia. Es fundamental para eliminar las impurezas que, con más facilidad que en otras épocas del año, se generan durante estos días. Nuestro consejo: hazlo dos veces al día.
  • Si, como parece probable, te maquillas más de lo habitual sé especialmente cuidadosa a la hora de eliminar el maquillaje antes de irte a la cama.
  • Presta especial atención al contorno de ojos, aplícate productos drenantes con despigmentantes y quelantes del hierro para las ojeras.
  • Para luchar contra la deshidratación galopante, fruto del consumo excesivo de alcohol y del frío ambiente, es más importante que hidrates la piel a conciencia , bebiendo agua abundante y utilizando una crema hidratante adaptada a estas condiciones especiales.

Y si, pasadas las fiestas, tomadas las precauciones que has podido tomar, ves que tu piel necesita cuidados extra, acude a un especialista médico estético con el fin de que te recomiende los productos o tratamientos más convenientes para revertir esos efectos nocivos de unas fechas que, por lo demás, hay que disfrutar a fondo.