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Empieza a preparar tu cuerpo para el verano.

Aprovecha el confinamiento para abordar una operación bikini con menos presión (y más tiempo) que nunca.

Ni solo con dieta, ni solo matándote a ejercicios, ni solo con cremas. La puesta a punto requiere un plan global: un poco de aquí y otro poco de allá. Y en este momento, puedes abordarlas todas. Aprovecha el momento porque esta vez, más que nunca, si algo te sobra… ¡es el tiempo!

Ejercicio

No todas somos amigas de la actividad física programada, pero también somos cada vez más conscientes de que no hay resultado posible de un plan de ataque sin esta importante pata que es el movimiento cardiovascular y la tonificación. No es una opción, así que más vale que intentes divertirte con él. Hace tiempo que sabemos que los entrenamientos a alta intensidad realizados a frecuencias cardíacas más elevadas -en torno a un 85-90% del máximo- favorecen un alto consumo de grasas debido, entre otras cosas, a la mayor tasa metabólica en reposo en las horas posteriores a la sesión de ejercicio.

Pero, ¿cómo hacer esto en casa?

Camina rápido por todas las estancias durante al menos una hora. Y te recomendamos un truco: coloca una pila de libros voluminosos en el suelo, de unos treinta centímetros, colócalos sobre un tope para que no se muevan, y sube y baja durante 10 minutos como si lo hicieras con unos escalones. Elige una playlist con ritmo fuerte para que sea más llevadero. Seguidamente, dedica 15 minutos a tonificar glúteos, brazos y abdomen. Puedes encontrar en youtube multitud de tutoriales.

A nosotras, particularmente, nos gustan los de la entrenadora Patry Jordán. Lo ideal sería comenzar haciendo ejercicio un día y dejando uno o dos en medio para descansar y recuperar. Una frecuencia de ejercicio razonable en este periodo sería de unas 3 sesiones a la semana. Con el transcurso del tiempo, puedes aumentar la frecuencia hasta las 4 o 5 sesiones de ejercicio semanales.

Dieta

No es momento para seguir una dieta a rajatabla. Pero sí cuidar algunos aspectos. Aquí algunos tips:
- Haz cinco ingestas de comida al día: desayuno, tentempié de media mañana, almuerzo, merienda y cena.
- Procura que el primer plato, tanto del almuerzo como de la cena sea siempre verdura. Y el segundo, carne a mediodía y pescado por la noche. Siempre a la plancha, no te llevará mucho tiempo. Incorpora un plato de pasta a la semana (solo uno) y dos de legumbres, con preferencia a mediodía.
- Toma dos litros diarios de agua (en ellos se incluyen las infusiones, el café, con o sin leche, y las sopas).
- Según la ley de la crononutrición (los alimentos que van mejor según la hora del día), prioriza las frutas durante la primera mitad del día, y los lácteos durante la segunda.
- Toma un puñado de frutos secos al día, no más de media docena. Y siempre pan, pero con mucha moderación (en cada comida principal, no más de dos tostadas, mejor integrales).

Tratamientos

En esta etapa, solo cuentas con la cosmética, pero aquí te recordsmos los 10 principios activos “quemagrasas” más potentes del mercado.
Vía tópica
- L-Carnitina. Un aminoácido especializado en el rápido consumo de la grasa depositada en el organismo.
- Enzima Lipasa PB500. Penetra hasta las acumulaciones grasas, donde ejerce una actividad lipolítica específica de alta eficacia.
- Fucus. Es un alga marina con gran poder de activación metabólica.
- Enzima colagenasa PB220. Tiene una alta capacidad fibrinolítica y de reducción de la piel de naranja
- Cafeína. Lleva años siendo la reina “quemagrasas” en los principales anticelulíticos.

Vía oral

Chitosán. Consigue capturar las grasas de manera natural y sin esfuerzo.
Extracto de té verde. Antioxidante muy eficaz para quemar calorías.
Extracto de guaraná. Favorece la oxidación de los lípidos.
Ácido Linoléico Conjugado. Favorece la lipólisis.
Rhodiola. Activa los procesos lipolíticos y moviliza los lípidos.
Todos estos los podrás encontrar en nutricosmética que podrás adquirir en las farmacias.